
En mi opinión, todo el mundo está a favor del amor. Que si corazones por allá, que si pétalos de margarita por allá, que si unos bombones, que si un ramo de rosas… Pero, ¡claro está!, ese amor ha de ser entre chicos y chicas, porque como sea entre personas del mismo sexo, ¡la hemos hecho buena! Aunque yo pienso que el amor entre dos personas de un mismo sexo es tan legítimo y respetable como el amor heterosexual, no todo el mundo piensa igual, es más, hay personas que tratan con racismo a los homosexuales. De todos modos, desde mi punto de vista, creo que se trata más de una clara homofobia.
Odio que la gente diga que la homosexualidad es una enfermedad o, peor aún, que te digan: “Mira, ese es gay. ¡Pobrecito! Con lo guapo que es…” ¿Pobrecito? ¿Pobrecito? ¿Es qué tiene una enfermedad?
Muchas personas condenan a los gays por el simple hecho de serlo. Y, la mayoría de las veces, lo hacen con argumentos que, para el punto de vista de los que están en contra, parecen convincentes pero, en realidad, todos los argumentos son falsos.
Algunos de los argumentos son los siguientes:
• La homosexualidad es antinatural.
• Ofende a Dios. (Esta es la menos convincente de todas porque, en los tiempos en los que vivimos, la mayoría de la sociedad es atea).
• Amenaza con destruir a las familias.
• No es una expresión de amor, sino de lujuria pervertida.
• Es una desviación moral de la especie.
También se suele decir que los gays son los responsables de romper familias y, en mi opinión, no es cierto. No puedes obligar a una persona a que viva una vida que es completamente mentira. Lo que suele romper familias en sí es la mentira, la hipocresía, la duplicidad moral. Lo que hace daño es que los gays se escondan bajo el manto protector de una familia heterosexual, sólo para salvar las apariencias, y que lleven una vida homosexual clandestina y avergonzada. Eso sí es inmoral y suele hacer daño. Pero que los gays puedan vivir libres y felices, ¿qué daño hace a las familias heterosexuales? Ninguno.
Los gays no son pervertidos o promiscuos por naturaleza. Hay gays pervertidos y promiscuos como hay heterosexuales pervertidos y promiscuos. Ser gay no hace que una persona sea buena o mala. Hay gays que son inteligentes, trabajadores, buenas personas y hay gays que son unos holgazanes, ignorantes y detestables. Pero, como he dicho hace un momento, con los heterosexuales pasa exactamente lo mismo. El hecho mismo de ser gay no define el contenido moral de una persona, su conducta y sus valores. Es perfectamente posible que una mujer o un hombre gay lleven una vida decente y admirable. Nadie está condenado a ninguna perversión sólo por sentir deseos hacia una persona de su mismo sexo, así como nadie está a salvo de llevar una vida sexual impresentable sólo por sentir una atracción hacia el sexo opuesto.
Creo que la humanidad no va a desaparecer si aprendemos a tratar con cariño a los gays. Los heterosexuales continuarán siendo la mayoría. La gente seguirá teniendo hijos. Es absurdo pensar que si dejamos de discriminar y humillar a los gays, si empezamos a tratarlos simplemente como a personas normales, todos nos vamos a convertir en gays y la especie se extinguirá en unas décadas. Lo normal y natural es que nazcan más heterosexuales que homosexuales, y eso no va cambiar si aprendemos a ser tolerantes y justos con los gays.
Por último, ser gay no es inmoral. ¿En nombre de qué moral se condena la homosexualidad? Yo no acepto que mi sentido de la moral, de lo que está bien y lo que está mal, me lo dicten otras personas. Cada uno sabe, en el fondo de su corazón y su conciencia, lo que está bien y lo que está mal. Y yo honestamente creo que es inmoral decirle a una persona homosexual que no puede expresar sus sentimientos, que debe renunciar al amor, que debe vivir una vida amargada, reprimida, avergonzada. Yo creo que es inmoral condenar a alguien a la infelicidad en nombre de una moral intolerante y cruel. Lo inmoral no es ser gay: lo inmoral es despreciar a los gays y negarles la posibilidad del amor.